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lunes, 15 de diciembre de 2014

Fragmento del libro "Wilt" de Tom Sharpe

Claude Verlinde


"En cualquier caso, una explicación psicológica exigía un nivel de conocimiento del propio yo, que Wilt, que no estaba seguro ni mucho menos de tener un yo que conocer, creía que le estaba negado. Diez años de Yeseros Dos y de Exposición a la Barbarie le habían dado, al menos, penetración para saber que toda pregunta tenía una respuesta y que era igual que dieses la que dieses, siempre que la dieses convincentemente. En el siglo XIV habrían dicho que el diablo le ponía tales pensamientos en la cabeza; ahora, en el mundo posfreudiano, sería un complejo, o, para estar realmente al día, un desequilibrio químico. Cien años después, esgrimirían alguna explicación completamente distinta. Con la idea consoladora de que las verdades de una época eran los absurdos de otra, y que no importaba mucho lo que pensases siempre que hicieras lo que había que hacer".

Extracto del libro "Wilt" de Tom Sharpe.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Fragmento de "La montaña mágica" de Thomas Mann

Alex Colville


"La música saca al tiempo de la inercia, nos saca a nosotros de la inercia para que disfrutemos al máximo del tiempo... La música despierta..., y en este sentido es moral. El arte es moral en la medida en que despierta a las personas. Pero ¿qué pasa cuando ocurre lo contrario: cuando anestesia, adormece y obstaculiza la actividad y el progreso? La música también puede hacer eso, es decir, ejercer la misma influencia que los estupefacientes. ¡Un efecto diabólico, señores míos! El opio es cosa del diablo, pues provoca el embotamiento de la razón, el estancamiento, el ocio, la pasividad... Les aseguro que la música encierra algo sospechoso. Sostengo que es de una naturaleza ambigua. Y no es ir demasiado lejos si la califico de políticamente sospechosa". 


Extracto del libro "La montaña mágica" de Thomas Mann.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Fragmento del libro "Proyecto Nocilla" de Agustín Fernández Mallo.


"No existe espacio si no existe luz. No es posible pensar el mundo sin pensar la luz [lo dijo Heráclito, lo dijo Einstein, lo dijo el Equipo-A en el capítulo 237, lo dijeron tantos]. Y sin embargo dentro de cada cuerpo todo es oscuridad, zonas del Universo a las que la luz jamás tocará, y si lo hace es porque está enfermo o descompuesto. Asusta pensar que existes porque existe en ti esa muerte, esa noche para siempre. Asusta pensar que un PC está más vivo que tú, que adentro es todo luz". 




Extracto del libro "Proyecto Nocilla" de Agustín Fernández Mallo.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Fragmento del libro "Llegada a las Islas" de José Óscar López.

Escultura de Fabián Perez.

“Una inquietud mueve las fontanelas de la Tierra. Una  conversación que se acaba está abocada, irremediablemente, al estertor de los monólogos. A todo lo que dice, imperturbable, su vacío. Parto en la multiplicidad, voces imaginarias que suplen al que espera. ¿Vivimos en aquello que nombramos tan sólo los cobardes? Hablar tanto, ¿por qué, si no es para no equivocarme? Y dejar de decir lo que quiero decir: mira, si no, lo bien que les funciona a las estatuas”


Extracto del libro "Llegada a las Islas" de José Óscar López.

Fragmento del libro "El loro de Flaubert" de Julian Barnes.


Robert Lenkiewicz

“¿Es verde este libro? Su Señoría me jodería que no lo fuese ¿Fomenta el adulterio, ataca al matrimonio? Alto ahí su Señoría, eso es precisamente lo que mi cliente pretendía hacer. ¿Es blasfemo este libro? Por los clavos de cristo, Su Señoría, está tan claro como el taparrabos del día de la Crucifixión. Digámoslo así Su señoría: mi cliente opina que la mayor parte de los valores de la sociedad en la que vive son repugnantes, y espera fomentar con este libro la fornicación, la masturbación, el adulterio, el apedreamiento de los curas y, aprovechando que por un momento he logrado captar su atención, Su Señoría, espera también lograr que cuelguen de las orejas a todos los jueces corruptos. La defensa ha dicho todo lo que tenía que decir”.

Extracto del libro "El loro de Flaubert" de Julian Barnes.

Fragmento del libro "Prohibido entrar sin pantalones" de Juan Bonilla.

René Magritte
“La nube en pantalones. Voy a excitar, con el trapo sanguinolento de mi corazón, vuestras mentes fofas enclaustradas en cerebros somnolientos, cebados lacayos en un mugriento sofá. Mi alma no tiene una sola cana, atronando el mundo con la fuerza de mi voz, piso con fuerza, veintidós años tengo. Ni los que acostáis el amor sobre violines, ni los que lo acostáis sobre timbales, podréis hacer lo que yo haré aquí: volverse del revés para ser todo labios. Que aprenda la dama finústica que es socia de los ángeles, y la que hojea impasible labios como un ama de casa hojea un libro de cocina. Me voy a volver loco de carne si es lo que desean, si lo desean seré impecablemente fino: no un hombre, seré una nube en pantalones. Canto a los hombres aplastados como un hospital, a mujeres que rebosan como un refrán”.

Extracto del libro "Prohibido entrar sin pantalones" de Juan Bonilla.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Fragmento del libro "Viaje al fondo de la habitación" de Tibor Fischer

Mikel Glass


"Lo absurdo de los informativos, o de todos los informativos que yo he visto, es que tienen una duración estipulada de diez, quince, treinta minutos o una hora, tanto si hay noticias como si no. Sería alentador que un día alzaran las manos y dijeran: «Hoy no hay nada de que preocuparse, un excedente de coles sin importancia, así que a continuación les dejaremos con unos dibujos animados». Pero no, tienen que recurrir a remedos. La nada remedando algo. El quid de la cuestión está en saber de qué nos sirven los informativos. Hay personas que ignoran quién gobierna su país y, sin embargo, tienen que ver las noticias. ¿Será que gracias a ellas podemos opinar? ¿Que nos dan el parte humano? Desde luego abundan los lectores que nada más doblar el periódico se sienten con la autoridad suficiente para gobernar el mundo. ¿En qué nos basamos para creer que hay algo? ¿Y para creer que no hay nada? ¿Será el algo la nada disfrazada? Deberíamos poder sentarnos tranquilamente a resolver el dilema. No soporto a los que escarban y buscan los cimientos, pues, por más que digan no escarban nada, y, en mi opinión, no son más que artistas fracasados (de la peor estirpe), niñatos ricos con demasiado tiempo libre, chalados… ¿Cómo reconoces cuando te has convertido en uno de ellos? Es como ese sonido que nunca alcanzarás a percibir, el de tu propio ronquido".



Extracto del libro "Viaje al fondo de la habitación" de Tibor Fischer.

Fragmento del libro "Yo era una mujer casada" de César Aira.


Joseph Lorusso


"Yo no sabía siquiera lo que era el Amor. Si hubiera debido usar alguna de las grandes palabras, habría dicho más bien que era La Vida. Es curioso, ahora que lo pienso: tanta gente como hay en el mundo, y todos se aferran a los pocos a los que han logrado echar mano, insisten con ellos, más allá de disensos y decepciones, y aun más allá de las peores traiciones y perfidias. Del conocimiento (en cierto modo abstracto, matemático) de que hay tanta gente en el mundo proviene esa decisión tan repetida y formulada tan en serio: “rompo para siempre con él (o ella)”, o “se ha muerto para mí”, o “a otra cosa”. Pero al estar basada en lo general y estadístico, esa decisión casi nunca resiste al tiempo, que es particular y específico, y la relación se reanuda, si es que se ha interrumpido, aunque los términos de hostilidad y sufrimiento sigan siendo los mismos. Lo particular vence y se impone, aunque lo general sigue siendo cierto: hay muchísima gente en el mundo, y no sólo en el mundo sino en la ciudad en la que vivimos, en el barrio, muy cerca, rodeándonos. Y gente disponible, hombres y mujeres con los que iniciar una nueva relación más feliz, o por lo menos probar... ¿Entonces por qué seguimos fijados en las relaciones que establecimos una vez? ¿Acaso entonces, aquella vez, no tuvimos la oportunidad de elegir a alguien, de entre el océano innumerable de la humanidad? ¿Qué nos impide hacerlo otra vez? Quizás la respuesta a este enigma está en la historia o las historias que se han vivido. No en ésta o aquella historia sino en el hecho mismo de que haya habido una historia. En la fuerza encadenante de las historias".

Extracto del libro "Yo era una mujer casada" de César Aira.

"Michel Houellebecq, diálogos con Fabianni Belemuski"


"La lectura permite desocializarse a voluntad, según el propio placer, lo que es enorme, gigantesco. Leer es un acto de libertad que me parece una manifestación francamente antisocial. Es desolidarizarse de lo que ocurre, de lo que hay. Permite la elección de una creación imaginaria de un tipo determinado, hay un lado fuckyou generalmente autorizado en el hecho de abrir un libro".


Extracto de "Michel Houellebecq, diálogos con Fabianni Belemuski". Contestación de Houellebecq a una pregunta de Belemuski. 

lunes, 15 de septiembre de 2014

Fragmento del libro "Libro del desasosiego" de Fernando Pessoa.

Narciso - Caravaggio
"El hombre no debiera ver su propio rostro. Eso es lo más terrible. La Naturaleza le ha dado el poder de no verlo, así como el de no poder mirar en sus propios ojos. Sólo en las aguas de ríos y lagos el hombre podía observar su rostro y la postura que debía adoptar era, en consecuencia, simbólica. Se tenía que inclinar, agacharse, para cometer la ignominia de verse. El inventor del espejo envenenó el alma humana".

Extracto del libro "Libro del desasosiego" de Fernando Pessoa.

viernes, 22 de agosto de 2014

Fragmento del libro "Libro del desasosiego" de Fernando Pessoa.

"La cascada

Fotografía de Elena Kalis
Cualquier cría sabe que la muñeca no es real, pero la trata como real hasta llorarla e incluso se enfada cuando se rompe. El arte del niño es el de irrealizar. ¡Bendita esa edad equivocada de la vida, cuando se niega el amor al no haber todavía sexo, cuando se niega la realidad por un juego, tomando por reales cosas que no lo son! Que yo me vuelva niño y así me quede para siempre, sin que me importen el valor que los hombres dan a las cosas ni las relaciones que los hombres establecen entre ellas. Cuando era pequeño, ponía muchas veces los soldados de plomo con las piernas hacia arriba... ¿Existe algún argumento, con forma lógica de convencerme que me demuestre que los soldados reales no debieran andar cabeza abajo? El niño no da más valor al oro que al vidrio y en verdad ¿acaso el oro vale más? El niño encuentra oscuramente absurdas las pasiones, las rabias, los recelos que ve estampados en el gesto de los adultos, pero ¿acaso no son vanos y absurdos todos nuestros recelos y todos nuestros odios y todos nuestros amores? ¡Oh divina y absurda intuición infantil! ¡Visión verdadera de las cosas que nosotros vestimos de convencionalismos en toda su desnudez, y nos abrumamos por nuestras ideas de mirarlas directamente! ¿Será Dios un niño grande? ¿No parece el Universo entero un juego, una travesura de un niño inquieto? Tan irreal [...], tan [...] Os lancé, riendo, esta idea al aire y ved cómo al verla distante de mí, de repente, veo lo horrorosa que es (quién sabe si no encerrará la verdad). Y cae y se rompe a mis pies con un polvo de horror y astillas de misterio. Despierto para saber que existo... Un gran e incierto hastío gorgotea equivocadamente frío en el oído, por las cascadas, colmenar abajo, allá en el fondo estúpido del jardín". 


Extracto del libro "Libro del desasosiego" de Fernando Pessoa.

Fragmento del libro "La mujer justa" de Sándor Márai.

Chrystal Chan
"¿Dices que en el amor ni se debe ni se puede «saber cómo comportarse»? Te equivocas, querida. Yo también pasé mucho tiempo pensando eso y gritaba al cielo la misma respuesta, la misma acusación. El amor existe o no existe. ¿Qué más hay que saber? ¿En qué se convierte el sentimiento humano cuando detrás de él se esconden la intención y la conciencia? ¿Sabes?, cuando uno se va haciendo viejo se da cuenta de que todo es diferente de lo que pensaba: hay que ser mañoso en todo, hay que aprenderlo todo, incluso a amar. Sí, no sacudas la cabeza, no sonrías. Somos humanos y todo lo que nos ocurre en la vida pasa por el filtro de la razón. Y a través de la razón se hacen soportables o insoportables nuestros sentimientos y nuestras pasiones. No basta con amar". 

Extracto del libro "La mujer justa" de Sándor Márai.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Fragmento del libro "La escala de los mapas" de Belén Gopegui.


Oleg Tchoubakov
"¿Ven esa bici sin frenos que corre por el camino de arena cuesta abajo? ¿Ven al caballero que la conduce pávido, con las manos en los oídos, los pies en aspa y el tronco tremolando sobre el sillín? Si se aproximan un poco distinguirán mis rasgos. Y les confieso que aquella noche, cuando caminaba del brazo de Brezo, no hacía otra cosa que cerciorarme de que los frenos no iban a funcionar".  

Extracto del libro "La escala de los mapas" de Belén Gopegui.

Fragmento del libro "El hombre que mira" de Alberto Moravia.


David Dalla Venecia
"—Quisiera que no confundieses la literatura con la vida. A lo mejor has creído que me gustan las niñas porque me gusta un poema donde se habla de una mujer que hace el amor con una chiquilla, pero te equivocas. Lo que me gusta no son las niñas, sino el poema.
Pascasie me dedica una larga mirada de soslayo, y comenta:
—A lo mejor, el novelista ese quiso acostarse con la niña sólo para informarse y poder escribir luego.
—No, al contrario. Escribió para librarse de esta experiencia".


Extacto del lbiro "El hombre que mira" de Alberto Moravia.

Fragmento del libro "Los Vagabundos del Dharma" de Jack Kerouac.

Euan Macleod



"—¿Qué coño haces en el bosque? 
—Bueno, voy allí a estudiar.
 —¿No eres ya algo mayor para ser estudiante? 
—Bueno, a veces sólo voy allí a echar un sueñecito. 
Pero yo les veía andar por el campo el día entero buscando algo que hacer para que sus mujeres creyeran que eran unos hombres muy ocupados y que trabajaban duro, y no me podían engañar. Sabía que en secreto lo que querían era ir a dormir al bosque, o simplemente sentarse sin hacer nada, como hacía yo sin que me diera vergüenza. Nunca me molestaron. ¿Cómo iba a contarles que mi sabiduría era el conocimiento de que la sustancia de mis huesos y de los suyos y de los huesos de los muertos en la tierra, que la lluvia por la noche es la sustancia común individual, perdurablemente tranquila y bendita? Que lo creyeran o no tampoco me importaba. Una noche con mi impermeable, sentado bajo un fuerte chaparrón, compuse una cancioncilla para acompañar el sonido de la lluvia en mi capucha de goma: —Las gotas de lluvia son éxtasis, las gotas de lluvia no son diferentes que el éxtasis, ni el éxtasis es diferente que las gotas de lluvia, sí, el éxtasis es las gotas de lluvia. ¡Sigue lloviendo, oh, nube! Así que cómo podía importarme lo que los viejos masticadores de tabaco de la tienda del cruce dijeran sobre mi mortal excentricidad; todos nos convertimos en lo mismo en la sepultura, además. Hasta me emborraché un poco con uno de esos viejos en una ocasión y anduvimos en coche por las carreteras de la zona y de hecho le expliqué cómo me sentaba en aquellos bosques a meditar y él lo entendió de verdad y dijo que le gustaría hacer la prueba si tuviera tiempo o consiguiera reunir el suficiente valor, y había algo de lúgubre envidia en su voz. Todo el mundo lo sabe todo".

Extracto del libro "Los Vagabundos del Dharma" de Jack Kerouac.